Después del fenómeno de los Therians, una nueva tendencia urbana sorprende al mundo. ¿Qué es el Hobby Dogging y por qué está causando tanto debate? Aquí te lo contamos.
Las tendencias urbanas y digitales no dejan de sorprender. Luego de la polémica generada por los llamados "therians", una nueva práctica comenzó a viralizarse en Europa: el Hobby Dogging, una actividad que consiste en salir a pasear a un perro imaginario.
La tendencia fue detectada inicialmente en Alemania y rápidamente llamó la atención de medios internacionales y redes sociales.
La dinámica es simple pero desconcertante para muchos: personas que no desean tener una mascota salen a caminar con una correa vacía, simulando que llevan un perro.
Paseos simulados y entrenamiento profesional
Uno de los aspectos más llamativos del Hobby Dogging es que algunos participantes no se limitan a caminar con la correa. En ciertos casos, incluso contratan a un entrenador profesional que los guía durante el paseo, como si realmente estuvieran adiestrando a un animal.
El "entrenador" cobra por acompañar la experiencia y da indicaciones como detenerse, cambiar de ritmo o corregir comportamientos imaginarios. Todo forma parte de una recreación de la rutina tradicional de quien pasea a su mascota.
No se trata de adopción ni de activismo animal, sino de simular la experiencia completa del paseo: caminar por el parque, detenerse en puntos específicos, interactuar con otros paseadores e incluso fingir que el perro responde a órdenes.
¿Qué son los therians y por qué se les relaciona?
La comparación con los therians surge porque ambas prácticas han generado debate en redes sociales. Los therians son personas que se identifican espiritual o psicológicamente con un animal, ya sea lobo, gato u otra especie, y adoptan ciertos comportamientos o elementos estéticos asociados a esa identidad.
Aunque el Hobby Dogging no implica una identificación con animales, ambas tendencias comparten un elemento en común: la recreación simbólica de experiencias relacionadas con el mundo animal.
¿Por qué lo hacen?
Según reportes difundidos en medios europeos, quienes practican Hobby Dogging aseguran que no desean asumir la responsabilidad, el gasto y el compromiso que implica tener una mascota, pero sí quieren experimentar algunos beneficios asociados al paseo.
Entre las razones mencionadas están:
· Crear una rutina diaria
· Salir al aire libre con un propósito definido
· Reducir el estrés
· Socializar en espacios públicos
· Simular una experiencia sin compromiso a largo plazo
Algunos analistas señalan que podría tratarse de una forma de ocio urbano, una manifestación de creatividad social o incluso una respuesta a estilos de vida cada vez más individualistas.
Como era de esperarse, la tendencia ha generado reacciones encontradas. Para algunos usuarios, se trata de una excentricidad innecesaria o una búsqueda de atención, agregan que muchos animales en calle necesitan un hogar y que se debe generar empatía con ellos. Otros, en cambio, la interpretan como una práctica inofensiva que simplemente explora nuevas formas de entretenimiento y bienestar personal.
También hay quienes ven en el Hobby Dogging una expresión de cómo las dinámicas sociales están cambiando en las grandes ciudades, donde las personas buscan experiencias sin compromisos permanentes.
¿Moda pasajera o nuevo estilo de vida?
Aunque aún no se sabe si el Hobby Dogging se expandirá a otros países o quedará como una curiosidad viral, lo cierto es que pone sobre la mesa una conversación más amplia sobre la soledad urbana, las nuevas formas de ocio y la relación simbólica con los animales.
En una era en la que las identidades, hábitos y rutinas se transforman constantemente, tendencias como esta reflejan cómo la vida moderna sigue encontrando maneras inesperadas de reinventarse.