Videos de jóvenes usando máscaras de animales y comportándose como lobos, gatos, perros o zorros se han vuelto virales en redes sociales. El fenómeno Therian crece en Internet y genera debate entre especialistas, familias y usuarios.
En los últimos meses, el término therian comenzó a circular con fuerza en redes sociales como TikTok y YouTube, donde jóvenes comparten videos mostrando comportamientos inspirados en animales. Aunque para muchos se trata de una tendencia reciente, el fenómeno tiene raíces que se remontan a comunidades digitales de hace más de tres décadas.
La palabra therian proviene de "therianthropy", un concepto que combina raíces griegas relacionadas con "bestia" y "ser humano". En la actualidad, se utiliza para describir a personas que afirman identificarse internamente con un animal específico, conocido dentro de la comunidad como "teriotipo".
Un movimiento nacido en Internet
El fenómeno therian surgió en foros digitales durante los años noventa, cuando usuarios comenzaron a compartir experiencias relacionadas con una identidad animal interior. Con el paso del tiempo, estas comunidades crecieron y se vincularon con la cultura otherkin, un movimiento más amplio en el que las personas se identifican espiritualmente o simbólicamente con seres no humanos.
Aunque durante años fue un fenómeno relativamente desconocido, la expansión de las redes sociales permitió que la comunidad encontrara visibilidad global. Hoy, adolescentes y jóvenes de distintos países publican videos mostrando rutinas, accesorios y comportamientos asociados a su identidad animal.
Entre los animales más mencionados dentro de la comunidad Therian se encuentran lobos, perros, zorros y felinos. Para quienes se identifican con este movimiento, no se trata de un disfraz ni de una actuación, sino de una experiencia personal que influye en su forma de expresarse y relacionarse con el entorno.
Diferencias con otras subculturas
Especialistas y observadores culturales suelen diferenciar el fenómeno therian de otras expresiones como el fandom furry o el cosplay. Mientras estas últimas se relacionan con el entretenimiento, la estética o la performance, quienes se identifican como therians aseguran vivir una conexión interna y constante con un animal.
La identidad therian se manifiesta, según testimonios difundidos en redes, a través de comportamientos físicos, emociones y símbolos como collares, máscaras o colas artificiales.
La viralización en redes sociales
El crecimiento del fenómeno está directamente relacionado con la viralización de contenidos en plataformas digitales. Videos de adolescentes corriendo en parques con máscaras de animales o realizando movimientos inspirados en lobos y felinos han generado millones de visualizaciones.
En ciudades de América Latina y Europa se han registrado encuentros organizados a través de redes sociales, donde jóvenes que se identifican como therians se reúnen en espacios públicos. Estas imágenes han provocado reacciones diversas, desde curiosidad y apoyo hasta críticas y preocupación.
El debate social y psicológico
La expansión del fenómeno ha abierto una discusión sobre identidad, adolescencia y redes sociales.
El medio de comunicación La Nación compartió la opinión de un psicoanalista y psiquiatra infantojuvenil, Francisco Guerrini. El profesional explicó "que detrás de algunas conductas relacionadas con este movimiento podría existir una búsqueda emocional más profunda".
"Lo primero que uno tiene que pensar es si hay sufrimiento", señaló el especialista, quien explicó que estas expresiones pueden aparecer durante la adolescencia como parte de la construcción de identidad y la necesidad de pertenencia social.
Guerrini también advirtió que, en ciertos casos, el fenómeno puede ir más allá de lo lúdico. "Ya cuando muerden, en ese caso se trata de otra problemática más lindante a un episodio enfermo o psicopatológico", afirmó.
El especialista subrayó el papel de las familias y el contexto social en estos procesos de identificación, señalando que muchos jóvenes buscan referentes en redes sociales cuando sienten falta de contención cercana.
Más allá de la polémica, el debate sobre los therians pone sobre la mesa temas como la salud mental, la influencia de las redes sociales y la forma en que los jóvenes construyen su identidad en la era digital.
Mira también: