Bad Bunny: Su situación legal tras el Super Bowl 2023
Bad Bunny, Instagram Bad Bunny / FOTO: Instagram

Sin sanciones para Bad Bunny: concluye la polémica por su espectáculo en el Super Bowl

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos se pronunció sobre el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl.


La polémica generada tras la presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX llegó oficialmente a su fin. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) anunció el cierre de la investigación abierta semanas después del evento y determinó que el artista puertorriqueño no violó las normas de decencia aplicables a la televisión abierta en Estados Unidos.

La resolución pone fin a un debate que combinó entretenimiento, política y cultura, y que convirtió el espectáculo en uno de los momentos más comentados del año.

El origen de la controversia

Las críticas surgieron casi inmediatamente después de la transmisión del Super Bowl LX, uno de los eventos televisivos más vistos del mundo. Algunos legisladores y grupos conservadores cuestionaron el contenido del espectáculo, señalando que no era apropiado para una audiencia familiar.

Entre las voces más visibles estuvo el legislador republicano Randy Fine, quien solicitó formalmente a la FCC revisar el contenido del show.

Las quejas presentadas se centraron principalmente en tres aspectos: la selección de canciones del repertorio del artista, la coreografía del espectáculo y el uso predominante del idioma español durante la presentación.

Las críticas mencionaban temas populares como Safaera, Mónaco y EoO, argumentando que sus versiones originales contienen lenguaje explícito, aunque esas versiones no fueron las transmitidas en televisión.

¿Qué evaluó la FCC?

La FCC, organismo encargado de regular las transmisiones de radio y televisión abierta en Estados Unidos, inició una revisión formal para determinar si el espectáculo incluía contenido considerado obsceno, indecente o profano según la normativa vigente.

El análisis incluyó la grabación exacta de la transmisión televisiva, las versiones editadas de las canciones interpretadas en vivo, la planeación del espectáculo y los mecanismos de control editorial aplicados por la cadena televisiva y la NFL.

La comisión dejó claro que su evaluación se basó exclusivamente en lo que se transmitió durante el evento, y no en las versiones originales de las canciones ni en presentaciones previas del artista.

La decisión final

Tras semanas de revisión, la FCC concluyó que no existió ninguna infracción a las normas de transmisión. En su informe, el organismo determinó que las canciones interpretadas durante el show fueron versiones editadas sin lenguaje explícito ni referencias consideradas inapropiadas para televisión abierta.

También se estableció que la puesta en escena y las coreografías se mantuvieron dentro de los estándares permitidos para un espectáculo transmitido en horario estelar.

Como resultado, la comisión descartó la imposición de multas o sanciones tanto para Bad Bunny como para la NFL y la cadena televisiva responsable de la transmisión.

Un espectáculo culturalmente significativo

El show de medio tiempo destacó por su fuerte identidad cultural latina. Uno de los momentos más comentados fue cuando Bad Bunny levantó la bandera de Puerto Rico en el escenario, gesto que muchos interpretaron como un mensaje de orgullo cultural.

La presentación se desarrolló mayoritariamente en español, algo poco común en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, lo que generó conversación sobre la creciente influencia de la cultura latina en la industria del entretenimiento estadounidense.

Impacto mediático y audiencia histórica

Más allá de la controversia, el espectáculo logró cifras de audiencia extraordinarias. Datos publicados después del evento indican que el show superó los 128 millones de espectadores en Estados Unidos, posicionándose entre los más vistos en la historia reciente del Super Bowl.

Para Bad Bunny, la resolución de la FCC representa el cierre definitivo de una polémica que no derivó en consecuencias legales. Para la NFL y las cadenas televisivas, el fallo confirma que los protocolos de control de contenido funcionaron correctamente.

El caso también refleja cómo el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl continúa evolucionando como un espacio donde convergen la música, la identidad cultural y el debate público.

Con la investigación cerrada, el show de Bad Bunny queda registrado como uno de los más comentados de los últimos años, no solo por su impacto musical y visual, sino también por la conversación cultural que generó dentro y fuera de Estados Unidos.

Yosi  Escúchanos