El muñeco que soñaba con ser un niño real ahora quiere algo más. El primer adelanto de Pinocchio Unstrung transforma el clásico cuento infantil en un slasher brutal que ya desató polémica.
El universo de los cuentos infantiles sigue sumergiéndose en la oscuridad. El primer adelanto de Pinocchio Unstrung muestra una versión radicalmente distinta del entrañable muñeco de madera: ahora es un asesino serial dispuesto a arrancar piel y órganos con tal de convertirse en humano.
La película está escrita y dirigida por Rhys Frake-Waterfield, el mismo realizador detrás de Winnie-the-Pooh: Blood and Honey, producción que abrió la puerta a reinterpretaciones violentas de personajes clásicos tras el vencimiento de ciertos derechos de autor.
En esta ocasión, el director apuesta por una versión aún más perturbadora, con un Pinocho animatrónico hiperrealista construido mediante efectos prácticos.
El tráiler presenta al muñeco iniciando una serie de crímenes para "completarse" físicamente. Su deseo de ser un niño real ya no se basa en la bondad o el aprendizaje moral, sino en una obsesión macabra: tomar "pieza por pieza" aquello que le falta.
¿Quién es Pinocho? El origen del cuento clásico
El personaje de Pinocho nació en 1883 de la pluma del escritor italiano Carlo Collodi, en la novela Las aventuras de Pinocho. La historia original relataba las peripecias de un muñeco de madera tallado por Geppetto que cobraba vida y debía aprender lecciones morales para convertirse en un niño de verdad.
Con el paso del tiempo, la versión más popularizada fue la adaptación animada de Pinocchio de Disney, que suavizó el tono oscuro del relato original y reforzó su mensaje sobre la honestidad y la responsabilidad, representado en el famoso crecimiento de la nariz cada vez que el protagonista mentía.
Aunque el cuento de Collodi ya contenía elementos sombríos —castigos severos y situaciones inquietantes—, siempre estuvo enmarcado dentro de una fábula moral. La nueva versión rompe por completo con esa tradición.
Un Pinocho slasher dentro del Twisted Childhood Universe
Pinocchio Unstrung forma parte del llamado "Twisted Childhood Universe", una franquicia de bajo presupuesto impulsada por Jagged Edge Productions que convierte cuentos infantiles en películas de terror extremo.
Tras el impacto mediático de Winnie-the-Pooh: Blood and Honey y su secuela, el estudio expandió este universo con títulos como Bambi: The Reckoning y Peter Pan’s Neverland Nightmare.
En esta nueva entrega, Richard Brake —recordado por su participación en Barbarian— interpreta a un Geppetto obsesivo y perturbado, mientras que la voz del Grillo corre a cargo de Robert Englund, ícono del género por dar vida a Freddy Krueger. El muñeco cobra vida mediante un complejo animatrónico diseñado por el especialista Todd Masters, ganador del Emmy en efectos prácticos.
El director explicó en entrevistas que decidió construir un Pinocho físico y tangible para que el horror se sintiera "real" y no dependiera exclusivamente de efectos digitales. El resultado es una criatura inquietante, de movimientos rígidos y mirada vacía, que utiliza su nariz afilada como arma letal.
Violencia explícita y polémica en redes
El adelanto no escatima en imágenes crudas: el personaje atraviesa el pie de una joven con su nariz puntiaguda, arranca piel y recoge intestinos en una clara referencia al cine gore clásico.
El contraste con las versiones tradicionales ha generado debate en redes sociales, donde algunos usuarios defienden la libertad creativa mientras otros cuestionan el uso de personajes asociados a la infancia para narrativas ultraviolentas.
La polémica también se centra en la creciente tendencia de reinterpretar cuentos clásicos bajo una óptica slasher. Para sus detractores, se trata de una estrategia provocadora basada en el shock; para sus seguidores, es una forma de explorar los aspectos más oscuros que ya estaban presentes en los relatos originales.
Frake-Waterfield ha defendido el proyecto asegurando que busca "desafiar expectativas" y ampliar su universo cinematográfico con propuestas cada vez más ambiciosas y transgresoras.