Jim Bakker murió a los 86 años, dejando una historia marcada por la fama, el dinero, una condena por fraude y un polémico regreso a la televisión.
Jim Bakker, uno de los telepredicadores más famosos y controvertidos de Estados Unidos, murió el lunes 5 de octubre a los 86 años, según confirmó su esposa, Lori Bakker.
La noticia fue anunciada por medio de las cuentas oficiales de su ministerio. La causa de su muerte no fue revelada de inmediato.
"Fue un pionero de la televisión cristiana, pero para mí fue mi esposo, mi mejor amigo", expresó Lori Bakker al comunicar el fallecimiento, destacando que durante 66 años dedicó su vida a la predicación.
Su muerte pone fin a una trayectoria extraordinaria y polémica: Bakker pasó de encabezar uno de los ministerios televisivos más poderosos de Estados Unidos a cumplir una condena federal por defraudar a sus propios seguidores.
James Orsen Bakker nació el 2 de enero de 1940 en Muskegon, Michigan. Su ascenso comenzó después de conocer a Tammy Faye LaValley mientras ambos estudiaban en una institución religiosa en Minneapolis.
Se casaron en 1961 y abandonaron sus estudios para convertirse en evangelistas itinerantes. Su oportunidad en televisión llegó pocos años después, cuando comenzaron a participar en la naciente cadena del telepredicador Pat Robertson.
Durante la década de 1970, Jim y Tammy Faye comenzaron a construir su propio imperio mediático.
Su mayor éxito fue The PTL Club. Las siglas podían significar Praise The Lord y People That Love, y el programa mezclaba religión, música, entrevistas y entretenimiento con constantes llamados a los espectadores para realizar donaciones.
En su momento de mayor popularidad, el ministerio PTL llegó a reunir alrededor de 13 millones de espectadores a través de unas 200 estaciones de televisión y generaba ingresos anuales cercanos a los 129 millones de dólares.
La expansión no terminó en televisión. Bakker y su ministerio desarrollaron Heritage USA, un enorme complejo cristiano ubicado en Fort Mill, Carolina del Sur, que combinaba parque temático, hoteles, instalaciones religiosas y espacios recreativos.
El complejo llegó a ocupar aproximadamente 2,300 acres y se convirtió en uno de los símbolos de la enorme influencia alcanzada por Bakker durante la década de 1980.
Para financiar parte del proyecto, Bakker promocionó las denominadas "lifetime partnerships". A cambio de aportes económicos, los seguidores recibían la promesa de poder hospedarse determinados días cada año en las instalaciones.
El Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos señala que entre 1984 y 1987 Bakker recaudó más de 400 millones de dólares mediante este sistema. Aunque inicialmente se habló de un límite de 25 mil membresías, para finales de 1987 se habían vendido 159 mil 903.
El imperio comenzó a desmoronarse en 1987. Bakker abandonó PTL después de que se conociera que años antes había mantenido un encuentro sexual con Jessica Hahn, entonces secretaria de una iglesia, y que posteriormente se habían utilizado fondos del ministerio para un pago destinado a mantener el asunto en silencio.
Hahn sostuvo que había sido drogada y violada por Bakker y otro hombre vinculado al ministerio. Bakker afirmó que el encuentro había sido consensuado.
El escándalo sexual, sin embargo, abrió la puerta a investigaciones mucho más profundas sobre las finanzas de PTL.
Las autoridades federales comenzaron a investigar cómo se administraban los millones de dólares aportados por los seguidores del ministerio.
En 1989, Bakker fue declarado culpable de 24 cargos relacionados con fraude postal, fraude electrónico y conspiración.
Los fiscales sostuvieron que había defraudado a sus seguidores por aproximadamente 158 millones de dólares mediante las promesas relacionadas con vacaciones en Heritage USA y que millones habían sido desviados para financiar un estilo de vida lujoso.
Inicialmente recibió una condena de 45 años de prisión y una multa de 500 mil dólares. Posteriormente, una corte de apelaciones dejó sin efecto esa sentencia, aunque mantuvo las condenas, y Bakker terminó recibiendo una nueva pena de ocho años. Finalmente pasó alrededor de cuatro años y medio en prisión y obtuvo la libertad condicional en 1994.
Su matrimonio tampoco sobrevivió a la caída del imperio. Tammy Faye se divorció de él en 1992, mientras Bakker permanecía encarcelado.
Después de recuperar la libertad, Bakker intentó reconstruir su vida y replanteó algunas de las enseñanzas que había promovido durante sus años de mayor fama.
Publicó el libro I Was Wrong, en el que abordó su caída y cuestionó el llamado "evangelio de la prosperidad", una corriente religiosa que durante años había vinculado la fe con la prosperidad económica.
Bakker llegó a admitir que su paso por prisión cambió su manera de interpretar las Escrituras y su relación con el dinero.
En 1998 contrajo matrimonio con Lori Graham y eventualmente decidió regresar al medio que lo había convertido en una celebridad.
En 2003 comenzó una nueva etapa con The Jim Bakker Show. El programa se produjo posteriormente desde un desarrollo llamado Morningside, cerca de Branson, Missouri, donde Bakker volvió a combinar religión, comentarios sobre acontecimientos mundiales y promoción de productos.
Su regreso tampoco estuvo libre de controversias.
Durante la pandemia de COVID-19, Bakker y su organización fueron demandados después de promocionar un producto llamado Silver Solution con afirmaciones sobre sus supuestas propiedades contra el coronavirus.
En 2021 se alcanzó un acuerdo judicial que contemplaba aproximadamente 156 mil dólares en reembolsos para consumidores que habían adquirido el producto o realizado contribuciones para obtenerlo.
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