Lo que empezó como un pasatiempo se transformó en una profesión lucrativa: un adolescente abandonó la escuela y triunfó en el mundo gamer.
Un joven alemán de 17 años se ha convertido en un fenómeno dentro de la comunidad global de videojuegos. Y es que el joven decidió dejar los estudios tradicionales y apostar por una carrera en el mundo digital de Fortnite.
Lennard, conocido en el universo gamer como Rezon, decidió abandonar la escuela para dedicarse de lleno a Fortnite, el popular videojuego desarrollado por Epic Games. Hoy figura entre los jóvenes más exitosos que han sabido monetizar su creatividad en plataformas digitales.
La historia de Rezon comenzó como la de muchos adolescentes frustrados con la educación formal. A medida que pasaba más tiempo conectado, desarrolló una habilidad particular para diseñar mapas y experiencias interactivas dentro de Fortnite. Esta creatividad no pasó desapercibida: sus mundos virtuales empezaron a atraer a miles de jugadores diariamente, generando un impacto significativo en la comunidad online.
Fortnite no es solo un juego de disparos y construcción, sino también una plataforma con una economía interna que permite a sus usuarios monetizar contenido original. Epic Games incentiva a los creadores más talentosos con recompensas económicas basadas en el tráfico y la popularidad de sus mapas, lo que permitió a Rezon recibir ingresos de seis cifras en euros en un solo mes.
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Antes de cumplir la mayoría de edad, Lennard ya había alcanzado un estatus financiero que pocos jóvenes logran en cualquier industria. Su caso pone en evidencia las múltiples formas en que los videojuegos pueden convertirse en fuentes de ingresos reales, especialmente cuando se combinan habilidades técnicas con tendencias culturales globales.
A pesar de su éxito, Rezon enfatiza que su camino no fue sencillo ni predecible en estos años.
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Aunque actualmente disfruta de su posición económica, reconoce que dejar la escuela fue una decisión arriesgada y que no recomienda que otros jóvenes sigan necesariamente su ejemplo sin considerar las implicaciones a largo plazo. Sus padres jugaron un papel clave en este proceso, apoyándolo pero también recordándole la importancia de la educación y la gestión responsable de sus ganancias