Unos simples detalles en el maquillaje de labios pueden marcar la diferencia entre un look fresco y uno envejecido.
El maquillaje de labios puede transformar tu look, pero un error frecuente en la elección del tono, la textura o la técnica puede endurecer tus facciones. Pero eso no es todo, ya que si te equivocas puedes marcar líneas de expresión y añadir años a tu apariencia.
Aunque seguir modas puede ser tentador, saber qué no hacer al maquillar los labios es clave para lucir un rostro más fresco y equilibrado. Elegir labiales muy intensos o profundos puede hacer que las líneas alrededor de la boca se vean más marcadas y que tu expresión parezca más seria y menos luminosa.
Estos colores, aunque elegantes para ocasiones especiales, no siempre favorecen el uso diario, especialmente si buscas suavidad en tus rasgos. Opta más por tonos intermedios o suaves que reflejen mejor la luz y aporten frescura a tu look.
Aplicar cualquier color sobre unos labios secos solo hará que el labial se cuartee, marque grietas y dé una sensación de descuido y envejecimiento. Una rutina simple de exfoliación suave seguida de un buen bálsamo nutritivo asegura que el labial se vea uniforme, saludable y más duradero.
Labios que te harán brillar
Los labiales con acabado ultra mate pueden absorber la luz y hacer que los labios se vean más finos, apagados y menos voluminosos. Incorporar fórmulas con brillo ligero o acabados satinados ayuda a reflejar la luz natural, dando una apariencia más jugosa y juvenil.
Delinear los labios con trazos muy duros crea un contraste artificial que puede endurecer la boca y hacer que el maquillaje se vea desactualizado. Lo ideal es difuminar suavemente el perfilador y elegir tonos cercanos al labial para un resultado más natural y armonioso.
¿Estás pensando en ponerte Bótox o ácido hialurónico? doctor lanza una fuerte advertencia
Antes de optar por bótox o ácido hialurónico, especialistas advierten que estos procedimientos no son simples tratamientos estéticos.
Forzar contornos exagerados o modificar la silueta real puede resultar poco armónico y distraer la atención de tus mejores rasgos. Respetar tu forma original, corrigiendo solo pequeños detalles, favorece una sonrisa más elegante y rejuvenecida.