Según la psicología del color, ciertas tonalidades pueden reflejar inseguridades profundas y revelar rasgos asociados con la baja autoestima.
La psicología del color va más allá del diseño: puede ofrecer pistas sobre cómo nos sentimos y nos percibimos a nosotros mismos. Según expertos en esta área, nuestras elecciones cromáticas al vestirnos o decorar nuestro espacio no son aleatorias y pueden decir mucho de la autoestima.
De hecho, pueden reflejar emociones profundas, incluidos niveles de autoestima y seguridad personal. Las investigaciones sobre color y conducta muestran que quienes tienen baja autoestima tienden a sentir mayor comodidad con tonos apagados, neutros o fríos.
Estos colores, más que una cuestión de moda, funcionarían como una expresión visual de estados internos como inseguridad, retraimiento o deseo de pasar desapercibido.
• Gris: este tono es uno de los más asociados con la baja autoestima. Las personas que lo prefieren suelen buscar neutralidad y evitar destacar o llamar la atención. El gris simboliza timidez y autocontrol, y puede ser una opción para quienes desean "fundirse" con el entorno.
• Negro: aunque en muchos contextos se relaciona con elegancia y poder, cuando es elegido de forma constante puede indicar una necesidad de protección emocional. Actúa como una barrera que aísla y da seguridad, como una "coraza" frente a la mirada ajena.
Más colores que denotan baja autoestima
• Marrón: este color tierra suele vincularse con la búsqueda de estabilidad. Quienes lo eligen con frecuencia pueden estar transitando por etapas de desconfianza, temor al cambio o necesidad de "anclaje" emocional.
• Azul oscuro: aunque transmite calma en muchas culturas, en personas con baja autoestima puede reflejar introspección profunda, tristeza o miedo al juicio externo.
• Beige y tonos tierra apagados: estos colores neutrales se eligen a menudo cuando la persona no desea destacar. Representan una actitud reservada y prudente, con poca expresión emocional
Contrario a estos tonos apagados, los colores vibrantes como el rojo o el amarillo suelen asociarse con energía, confianza y vitalidad.
Lujos, un altar y medicamentos: Así quedó por dentro la cabaña donde se encontraba El Mencho
Así era por dentro la cabaña donde se ocultaba “El Mencho”: un refugio con lujos, objetos religiosos y medicamentos.
Por ello, las personas con baja autoestima tienden a evitarlos, porque simbolizan cualidades que quizá no sienten o desean proyectar.