Raquel Lee asegura haber sufrido abusos sexuales mientras grababa una película de Disney cuando tenía 14 años. Ahora la exactriz infantil llevó el caso ante la justicia.
Raquel Lee Bolleau, exactriz infantil conocida por sus trabajos en producciones como "The Amanda Show", "The Poof Point" y "The Proud Family", presentó una demanda civil contra The Walt Disney Company por presunta negligencia, en la que asegura haber sido víctima de reiterados abusos sexuales cuando tenía 14 años.
La acción judicial fue presentada el viernes 21 de agosto ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles y se refiere a hechos que presuntamente ocurrieron en 2001, mientras la adolescente participaba en el rodaje de "The Poof Point", una película original de Disney Channel.
En el documento, la actriz acusa a un hombre adulto que trabajaba para la producción y cuya identidad no ha sido revelada públicamente. El sujeto aparece identificado como "John Doe" en la demanda.
Las acusaciones todavía no han sido probadas ante un tribunal y, según medios estadounidenses que han tenido acceso al documento, Disney no había ofrecido una respuesta pública sobre el caso hasta este 24 de agosto.
De acuerdo con la demanda, el presunto agresor era un empleado de mediana edad involucrado en la producción de "The Poof Point".
Bolleau sostiene que el hombre comenzó a acercarse a ella durante el rodaje y que llegó a proporcionarle bebidas alcohólicas pese a que tenía solamente 14 años. Posteriormente, según su versión, habría cometido reiteradas agresiones sexuales durante varias semanas.
Los presuntos ataques habrían ocurrido en la habitación del hotel donde se hospedaban integrantes del elenco y de la producción durante la filmación en Salt Lake City, Utah.
La actriz también afirma que sufrió otra agresión durante el vuelo de regreso a California una vez terminada parte del trabajo.
La demanda sostiene además que el hombre realizaba comentarios sexualmente explícitos hacia la adolescente mientras se encontraban en el set y que utilizaba abrazos para acercarse físicamente a ella.
Según la acusación, algunos de esos comportamientos habrían ocurrido frente a otros integrantes del equipo e incluso podían ser escuchados por técnicos encargados de los micrófonos de los actores.
Uno de los puntos centrales de la demanda no se limita a las acusaciones contra el hombre, sino a la responsabilidad que Bolleau atribuye a Disney como compañía encargada de la producción.
La actriz sostiene que los adultos responsables de protegerla tuvieron oportunidades para detectar que algo estaba ocurriendo.
Según el documento judicial, durante buena parte de la producción habría permanecido separada de su tutor y sin la supervisión adecuada para una intérprete menor de edad.
Su estado físico y emocional, asegura, comenzó a cambiar. La demanda señala que llegó a presentarse agotada, con resaca, intoxicada o vomitando durante el rodaje después de que presuntamente el empleado le proporcionara alcohol.
Pese a esas señales, Bolleau sostiene que no se inició una investigación para determinar qué estaba ocurriendo.
La actriz también afirma que las consecuencias de lo ocurrido comenzaron a reflejarse en su rendimiento profesional.
Según su demanda, ejecutivos vinculados a Disney habrían interpretado sus cambios de conducta como un problema de comportamiento y no como una posible señal de que la adolescente necesitaba ayuda.
Bolleau sostiene que fue señalada por su desempeño y que posteriormente perdió otra oportunidad laboral que tenía prevista con el estudio.
La demanda acusa a la compañía de no haber proporcionado un ambiente laboral seguro y de no proteger adecuadamente a una intérprete menor de edad.
Bolleau busca una compensación por daños económicos, angustia emocional y daños punitivos, entre otros conceptos.
Raquel Lee Bolleau, conocida profesionalmente durante buena parte de su carrera como Raquel Lee, comenzó a trabajar en televisión siendo menor de edad.
Uno de sus primeros trabajos reconocidos llegó con "The Amanda Show", programa infantil y juvenil de Nickelodeon protagonizado por Amanda Bynes.
Posteriormente llegó a Disney y participó en "The Poof Point", la película alrededor de la cual gira ahora su demanda.
La cinta se estrenó en Disney Channel en 2001 y contó en su reparto con Tahj Mowry, Mark Curry y Dawnn Lewis, además de Bolleau.
La historia presentaba a dos adolescentes cuyos padres científicos desarrollaban un experimento relacionado con el rejuvenecimiento que terminaba provocando inesperadas consecuencias.
Pese a lo que asegura haber vivido durante aquella producción, Bolleau continuó vinculada profesionalmente con Disney.
Entre 2001 y 2005 prestó su voz al personaje de Nubia Gross en la serie animada "The Proud Family". Años después regresó al mismo universo en "The Proud Family: Louder and Prouder", producción de Disney+ estrenada en 2022.
Su nombre, sin embargo, volvió a cobrar notoriedad en los últimos años por una producción completamente diferente.
En 2024, Raquel Lee apareció en "Quiet on Set: The Dark Side of Kids TV", la docuserie que provocó una enorme conversación sobre las experiencias de actores infantiles que trabajaron en programas de televisión durante las décadas de 1990 y 2000.
La producción puso especial atención en el ambiente detrás de algunos de los programas juveniles más exitosos de Nickelodeon.
Bolleau habló allí sobre su experiencia como actriz infantil y su paso por "The Amanda Show". Sin embargo, las acusaciones que ahora formula relacionadas con "The Poof Point" y Disney no fueron reveladas entonces.
Los hechos denunciados se remontan a 2001, aproximadamente 25 años antes de la presentación de la demanda.
La posibilidad de emprender acciones civiles décadas después está relacionada con cambios en la legislación de California que ampliaron los periodos en los que sobrevivientes de abuso sexual ocurrido durante la infancia pueden acudir a los tribunales.
El caso de Bolleau se suma así a una conversación que Hollywood mantiene desde hace años sobre las condiciones laborales de los actores infantiles y las obligaciones de estudios y productoras de garantizar su seguridad.
Sus abogados, Doug Wigdor y Jane Kim, sostienen que la industria del entretenimiento debe rendir cuentas cuando los adultos responsables de menores no cumplen con su obligación de protegerlos. Wigdor ha participado anteriormente en casos de alto perfil relacionados con acusaciones de conducta sexual indebida.
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